Más erotismo
09/10/2008Publicado en Cuadernos del Sur (El Periódico de Córdoba)
La poesía de Ana Rossetti representa -años ochenta- la irrupción vital y desinhibida del erotismo, destruyendo la imagen antigua y fatalista de la mujer tiempo atrás, ese papel poco activo y lastimoso en la poesía amorosa escrita hasta entonces. Ese uso tan característico del rito católico, la riqueza léxica, barroca, sin tapujos, el intimismo de sus versos, entre otras características confieren a esta voz un sello ajeno a modas y por encima de tendencias, quizás en un territorio en el que la poesía se muestra con más indicios de perdurabilidad. En este nuevo trabajo Llenar tu nombre Rossetti es fiel a su línea poética, a esa trayectoria que ha venido forjando con el paso de los años. Con un tono en el que ésta autora se halla cómoda, vamos encontrando poemas y una gran parte de ellos se centran en lo misterioso de la poesía como elemento físico, toda una suerte de meditaciones y complicidades en torno a la materia que nos ocupa, haciéndola el centro sobre el que gira la vida, la imaginación continua como uno de esos elementos señeros de la escritura de Rossetti, y su diálogo y conexión permanente con el plano de lo real, lo cierto y lo intuitivo conviven bajo la misma voz que sabe conducir este itinerario. Ese concepto de belleza que esta autora siempre ha mostrado no pierde aquí terreno, en esa aureola de lo barroco, aunque quizás “toca más tierra” por momentos, permitiendo que ese contacto poético con quién está al otro lado sea del todo fructífero y sin perder un ápice de sugerencia. Títulos de poemas tan reveladores como La página, El texto, El equilibrio, El taller, etc y otros tantos más que se podrían enumerar, nos confirman como esa mirada hacia la poesía se realiza desde dentro también, en sus “otros procesos” más laboriosos y también en los misteriosos, como no, lo cual nos indica que previamente ha habido un proceso de reflexión, de análisis, en definitiva, la madurez de una voz en un poemario intenso y misterioso como éste.